lunes, 22 de marzo de 2010

Inmortales, invadirán nuestros océanos y mares

Turritopsis nutriculaTiene un diámetro de 4-5 mm. Su figura es alta y acampanada con paredes finas y uniformes. Su gran estómago (cavidad gastrovascular), rojo vivo, tiene forma cruciforme en su corte transversal. Los especímenes jóvenes tienen ocho tentáculos en el borde pero los adultos llegan a tener hasta ochenta o noventa tentáculos. Es la especie de medusa turritopsis nutricula, posiblemente el único animal del mundo que ha descubierto realmente la fuente de la eterna juventud.
Las medusas generalmente mueren después de propagarse; no obstante, turritopsis nutricula ha desarrollado la capacidad de volver a un estado de pólipo. Esto se realiza mediante un cambio de células en su zona externa (exumbrela). La capacidad de invertir el ciclo de vida es probablemente única en el reino animal, y permite a esta medusa evitar su muerte, presentándose como inmortal biológicamente dado que es capaz de revertir su ciclo desde el estado adulto a un estado de pólipo inmaduro anterior y de ahí a la madurez de nuevo, y así, podría no existir un límite natural a su esperanza de vida.
Los científicos creen que la medusa hydrozoa es el único animal conocido capaz de desandar repetidamente el paso del tiempo y regresar a su estado de pólipo, su primera forma de vida.
La clave reside en un proceso llamado transdiferenciación, en el cual un tipo de célula se transforma en una célula de otro tipo. Algunos animales pueden realizar transdiferenciaciones limitadas y regenerar órganos, como las salamandras, que pueden reponer órganos amputados. La turritopsis nutricula, por otra parte, puede regenerar su cuerpo por entero una y otra vez. Los investigadores están estudiando esta medusa para averiguar cómo consigue dar marcha atrás en su proceso de envejecimiento.
Se encuentra en todos los océanos del mundo en aguas templadas o tropicales, desde Panamá hasta Japón, pero también se han encontrado en el Mar Mediterráneo en las costas de Italia y España. Esta importante colonización se cree que es debida a la dispersión de las mismas por los barcos que navegan por diferentes mares y descargan los tanques de lastre en diferentes zonas, pero dado que pueden dar esquinazo a la muerte, el número de individuos de turritopsis nutricula está aumentando. Por ambos motivos, hoy en día se pueden encontrar en más océanos del mundo más allá de sus aguas caribeñas nativas por lo que estamos ante una invasión mundial silenciosa.
Los huevos fertilizados se desarrollan en el estómago y en cavidades de la larva (plánula). Los huevos posteriormente se plantan en el fondo del mar en colonias de pólipos. La medusa incuba después de dos días. Llega a ser madura sexualmente después de pocas semanas (su duración exacta depende de la temperatura de las aguas: a 20 °C entre 25 a 30 días y a 22 °C de 18 a 22 días).