domingo, 17 de enero de 2010

La pérdida de horas de sueño no se recupera

Dormir más horas el fin de semana tras varios días de poco descanso puede dar una sensación reparadora, pero en verdad no significa que el cuerpo se haya recuperado del desgaste.
Nuevos datos muestran que la pérdida crónica de sueño no se cura con facilidad. Para ello, varios científicos han estudiado los efectos de la pérdida de sueño a largo y corto plazo hallando que quienes no duermen lo suficiente de forma crónica funcionan normalmente al levantarse, pero experimentan reacciones más lentas a medida que avanza el día, incluso si durmieron más la noche anterior.
La investigación tiene fuertes implicaciones en una sociedad cada vez más ajetreada, no tan sólo para los trabajadores con horarios fijos, sino para casi una de cada seis personas que duermen de seis horas o menos cada noche. "Sabemos que mantenerse despierto veinticuatro horas seguidas dificulta el comportamiento a un nivel comparable al del contenido de alcohol por encima del límite legal de conducción", afirma el principal autor del estudio. Pero cuando las personas privadas de horas de sueño duermen de repente toda una noche "la deterioración aumenta diez veces más", continúa.
Los adultos necesitan de siete a nueve horas de sueño para gozar de buena salud. Dormir poco de forma regular aumenta el riesgo de problemas de salud, incluida la pérdida de memoria y un sistema inmune debilitado. De forma inmediata, el dormir poco afecta el tiempo de reacción y la falta de sueño es atribuida a accidentes de tráfico.