lunes, 21 de septiembre de 2009

La escritura delata a los mentirosos

En lugar de analizar el lenguaje corporal, o el movimiento del ojo, medios tradicionales de validación de testimonios, un grupo de científicos de la Universidad israelí de Haifa, han estudiado los cambios en la escritura. Así, la forma en que escribimos a mano puede descubrir si estamos mintiendo. El cerebro trabaja más para construir la mentira, y ello se ve reflejado en la grafía. Este descubrimiento podría acabar empleándose para validar préstamos o en las reclamaciones de seguros.
En las primeras etapas de su investigación llegaron a la conclusión de que el cerebro se ve obligado a trabajar más en la elaboración de una mentira, lo cual se refleja a la hora de plasmarlo por escrito y difiere del proceso de escritura normal. Los científicos pidieron a treinta y cuatro voluntarios que escribieran dos párrafos, uno de ellos que narrara un recuerdo real y otro ficticio. Lo escribieron con un bolígrafo electrónico, sensible a la presión.
Los documentos se colocaron en una placa de ordenador, que controló y analizó su estilo de escritura. Analizándolos descubrieron que las mentiras habían sido escritas con un tipo de letra más alargada, y los voluntarios habían presionado más que en la narración del evento real.
La técnica es prometedora, pero necesita pruebas en una escala mucho más grande. Se sabe que la gente duda más cuando miente y algunas empresas ya utilizan este hecho para ver cuánto tiempo le lleva a la gente rellenar las casillas al cumplimentar encuestas en línea.