jueves, 27 de agosto de 2009

Facebook, un veneno para las parejas

Facebook puede provocar serias situaciones de celos con su continuo flujo de información sobre lo que hacemos, de quién somos amigos y en qué fotografías aparecemos, según una investigación del departamento de Psicología de la universidad canadiense de Guelph. A fin de cuentas, ¿quién no se ha preguntado alguna vez por qué un ex novio o ex novia está entre los contactos de nuestra pareja? ¿O quién es esa rubia -o rubio- que aparece en una actitud demasiado amistosa en las fotos de nuestro marido o de nuestra mujer? Facebook permite el acceso a información a la que de otra forma no accederíamos y esta información carece muchas veces de contexto. La red social está exponiendo a la gente a más detonantes de celos.
Realizado entre varios cientos de estudiantes universitarios de los que una tercera parte eran mujeres, el estudio muestra que Facebook nos puede hacer caer en un espiral de desconfianza. Así, un comentario banal en el perfil de nuestra pareja realizado por un contacto del otro sexo puede levantar sospechas y llevarnos a vigilar de cerca su página en Facebook... para acabar descubriendo más información sospechosa y sentirnos aún más celosos.
Los sentimientos de inseguridad sobre nuestra pareja pueden provocar comportamientos inquisitivos y en Facebook es muy fácil acceder a esta información. En muchas ocasiones, el "espiado" ni siquiera puede controlar lo que aparece en su perfil o no puede hacerlo con la rapidez suficiente. Si un ex novio escribe un comentario en nuestro muro o nos etiqueta en una foto, puede pasar bastante tiempo antes de que nos percatemos de ello... suficiente para que nuestra pareja lo vea primero y se desencadene una pelea.
Psicólogos y sociólogos están empezando a entender cómo las redes sociales afectan a las relaciones personales, por ejemplo, en el caso de una mujer que descubrió que su novio había roto con ella porque cambió su estado en Facebook a "soltero". Hoy, casi todas las personas que conocemos son miembros de la red, incluidos nuestras parejas actuales y pasadas, nuestros jefes y compañeros de trabajo y a veces hasta nuestros padres. Y por ello queremos seguir perteneciendo a toda costa al club, aunque haya algo de masoquismo en ver cómo nuestro novio envía pasteles virtuales a su ex por su cumpleaños. Facebook se ha convertido en algo omnipresente. Por ello, tener presencia en la red puede ser un aspecto importante de nuestra vida social. El entorno Facebook normaliza el compartir información sobre nosotros y acceder a la información de otros, incluidas nuestras parejas. Y no pertenecer al grupo nos puede parecer socialmente muy arriesgado. Sí, Facebook difunde información privada, pero ¿no es precisamente eso lo que buscábamos cuando nos hicimos miembros?

1 comentario:

Ruben Donati dijo...

"Y no pertenecer al grupo nos puede parecer socialmente muy arriesgado."

Pues a mi lo que me parece socialmente "muy arriesgado" es justamente pertenecer a la red social facebook. Psicologicamente, nada bueno puede provenir de esa web, especialmente para gente desconfiada por naturaleza o celosa. Facebook es un VENENO, y lo mejor es mantenerse alejado de él, y hacer vida social NORMAL, ¿o a caso nos hemos vuelto tan ADICTOS a esta tecnología que no podemos vivir sin ella? Digamos NO a facebook de una vez por todas.