viernes, 12 de septiembre de 2008

La fisiognomía

El antiguo arte de la fisiognomía, la adivinación del carácter y el destino mediante el análisis del rostro, ha vivido momentos de gran popularidad a lo largo de la historia y en todas las zonas del planeta, pero en ningún lugar ha tenido un nivel de aceptación e importancia tan elevado como el que ha obtenido en el país de China.
Mientras que la fisiognomía moderna es esencialmente una práctica tradicional, los chinos la han estudiado y la han depurado tanto y durante tanto tiempo (siglos), que se la considera incluso una ciencia auxiliar de la medicina.
Los chinos creen que las claves del estado emocional y físico de la persona se pueden leer en la forma y colocación de los rasgos faciales, así como en la textura y coloración de la piel. Además, los fisiognomistas afirman que la estructura facial revela rasgos de la personalidad y señala acontecimientos pasados y los que aún han de presentarse en la vida del individuo.
Los practicantes chinos estudian exhaustivamente textos antiguos sobre el tema, incluidos algunos fragmentos del I Ching y muchos de ellos ejercen de aprendices al lado de fisiognomistas más mayores y expertos. Aprenden a interpretar cada signo facial según unas reglas prescritas. Primero, los fisiognomistas observan la estructura básica del rostro, luego estudian los rasgos en base a su equilibrio y proporción. La forma o el tamaño de los rasgos no es lo que importa, es la unidad en el rostro lo que indica el equilibrio. Y una cara equilibrada sugiere un fuerte carácter y un futuro prometedor.
A partir de estas observaciones iniciales, los fisiognomistas examinan el rostro en profundidad. La fisiognomía se basa en un complejo sistema de más de cien "posiciones" o áreas faciales, y se cree que cada una de ellas revela un aspecto determinado de la personalidad o del destino.

La fisiognomíaPrimero, las posiciones se examinan de manera independiente, y luego relacionadas unas con otras. Durante una lectura, el fisiognomista se guía por el cuadro de la izquierda que indica con un número cada posición en el rostro.
Las posiciones fisiognómicas más importantes son las que se hallan en el centro del rostro y las relativas a los ojos, las cejas, la nariz y las orejas. La zona comprendida entre las cejas, por ejemplo, indica la capacidad del individuo para obtener una posición social destacada. Si la separación entre las cejas es grande el individuo tendrá gran vitalidad y poder intelectual. Lo mismo denota una prominencia elevada y carnosa en esa zona, cruzada por profundas líneas verticales.
Las imperfecciones o desfiguraciones en esta zona concreta del rostro sugieren que la persona no tiene capacidad para lograr sus objetivos.
El fisiognomista recaba información de las distintas posiciones faciales, una por una, sopesando y relacionando los resultados de cada una de ellas antes de llegar a las conclusiones finales y definitivas.
La formología de la cabeza vista por detrás es un complemento de suma importancia para determinar el carácter de un individuo: cabeza semicircular, cuadrada, puntiaguda. Su perfil: convexo, cóncavo,... Las cejas: tupidas, finas, con gran separación, muy juntas, rectas,... Los ojos: ovalados, sesgados, redondos, párpados caídos,... La nariz: grande, fina, larga,... La boca: pequeña o grande, labios finos o gruesos,... El mentón: puntiagudo, partido,...
Si bien la fisiognomía está lejos de ser una ciencia exacta, la práctica ha sobrevivido al paso del tiempo en la cultura china, y los diagnósticos de los fisiognomistas son aceptados con auténtico respeto en este país oriental.